BGF-Quito: Factor azul-verde para Quito y las ciudades andinas
Información del proyecto
Enclavada en los Andes, a 2800 metros sobre el nivel del mar, Quito es una ciudad de extraordinarios paisajes naturales, moldeados por barrancos, bosques, humedales y ecosistemas de montaña. Sin embargo, la rápida expansión urbana, el cambio climático y la pérdida de ecosistemas urbanos están aumentando la vulnerabilidad de la ciudad a inundaciones, sequías, escasez de agua y una exposición solar extrema.
Al mismo tiempo, Quito se ha convertido en pionera en Latinoamérica en la promoción de soluciones basadas en la naturaleza como vía para la resiliencia climática urbana. Sin embargo, la mayoría de estas iniciativas se limitan a los espacios públicos, dejando un enorme potencial sin explotar en proyectos privados y urbanísticos cotidianos.
El proyecto BGF-Quito busca aprovechar este potencial mediante el desarrollo de un Factor Azul-Verde para la ciudad: una innovadora herramienta de planificación urbana que fomenta y guía la integración a gran escala de infraestructura verde y soluciones basadas en la naturaleza en proyectos urbanos tanto públicos como privados. Inspirada en experiencias exitosas en ciudades europeas, la herramienta asigna un valor a características ecológicas como la vegetación, las superficies permeables o la restauración de ecosistemas, ayudando a los desarrollos urbanos a alcanzar una puntuación mínima de "factor azul-verde" que fortalece la resiliencia climática.
El proyecto diseñará esta herramienta de forma colaborativa mediante un proceso participativo que involucrará al municipio, el sector de la construcción, planificadores urbanos, investigadores y comunidades locales. Los análisis científicos y las simulaciones en barrios representativos de Quito ayudarán a identificar las soluciones basadas en la naturaleza más efectivas para el clima y las condiciones urbanas específicas de la ciudad.
En definitiva, el proyecto busca integrar el Factor Azul-Verde en el marco de gobernanza urbana de Quito, permitiendo que sirva de guía para futuras decisiones de construcción y planificación urbana en toda la ciudad.
Al convertir la naturaleza en un componente medible y práctico del desarrollo urbano, la iniciativa contribuirá a ampliar la adaptación basada en los ecosistemas, fortalecer los ecosistemas urbanos y mejorar la calidad de vida de los habitantes de Quito. Más allá de Quito, el proyecto generará una metodología y un conocimiento que podrán replicarse en ciudades andinas y latinoamericanas que enfrentan desafíos climáticos y de urbanización similares, creando así un nuevo referente regional para la planificación urbana que promueve la integración de la naturaleza.
